Les comparto una parte de mi corazón y de los cuentos que cuento y de lo curioso que veo, leo o escribo...
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miércoles, 13 de octubre de 2021
jueves, 26 de septiembre de 2019
jueves, 17 de mayo de 2018
ERA MI AMIGA
yo la amaba en silencio puramente,
y mientras sus amores me contaba
yo escuchaba sus frases tristemente.
Era mi amiga, pero me gustaba
y mi afán era verla a cada instante.
Nunca supo el amor que yo albergaba
porque siempre me hablaba de su amante.
Era mi amiga para todo el mundo
porque a nadie mi amor yo confesaba,
pero yo la quería muy profundo
y forzosamente me callaba.
Era mi amiga, y mi cuerpo sentía
estremecer si ella me miraba,
al oírla junto a mí feliz me hacía
más de este amor ella nunca supo nada
y aunque solo mi amistad yo le ofrecía,
era mi amiga, pero yo la amaba.
Miguel Angel Buesa poeta cubano
jueves, 3 de agosto de 2017
CARTAS DE AMOR RIDICULAS
TODAS LAS
CARTAS DE AMOR SON RIDÍCULAS
Todas las
cartas de amor son ridículas.
No serían cartas de amor si no fuesen
ridículas.
No serían cartas de amor si no fuesen
ridículas.
También
escribí en mi tiempo cartas de amor,
como las demás,
ridículas.
como las demás,
ridículas.
Las cartas
de amor, si hay amor,
tienen que ser
ridículas.
tienen que ser
ridículas.
Pero, al
fin y al cabo, sólo las criaturas que nunca
escribieron cartas de amor sí que
son
ridículas.
ridículas.
Quién me
diera en el tiempo en que escribía
sin darme cuenta cartas de amor
ridículas.
sin darme cuenta cartas de amor
ridículas.
La verdad
es que hoy mis recuerdos
de esas cartas de amor sí que son
ridículos.
de esas cartas de amor sí que son
ridículos.
Todas las
palabras esdrújulas,
como los sentimientos esdrújulos,
son naturalmente
ridículas.
como los sentimientos esdrújulos,
son naturalmente
ridículas.
Fernando Pessoa
Foto de mi archivo como todas #Copyleft
sábado, 22 de julio de 2017
CAPERUCITA ROJA DE MISTRAL
Caperucita Roja visitará a la abuela
que en el poblado próximo sufre de extraño mal.
Caperucita Roja, la de los rizos rubios,
tiene el corazoncito tierno como un panal.
A las primeras luces ya se ha puesto en camino
y va cruzando el bosque con un pasito audaz.
Sale al paso Maese Lobo, de ojos diabólicos.
«Caperucita Roja, cuéntame adónde vas».
Caperucita es cándida como los lirios blancos.
«Abuelita ha enfermado. Le llevo aquí un pastel
y un pucherito suave, que se derrama en juego.
¿Sabes del pueblo próximo? Vive en la entrada de él».
Y ahora, por el bosque discurriendo encantada,
recoge bayas rojas, corta ramas en flor,
y se enamora de unas mariposas pintadas
que la hacen olvidarse del viaje del Traidor...
El Lobo fabuloso de blanqueados dientes,
ha pasado ya el bosque, el molino, el alcor,
y golpea en la plácida puerta de la abuelita,
que le abre. (A la niña ha anunciado el Traidor.)
Ha tres días la bestia no sabe de bocado.
¡Pobre abuelita inválida, quién la va a defender!
... Se la comió riendo toda y pausadamente
y se puso en seguida sus ropas de mujer.
Tocan dedos menudos a la entornada puerta.
De la arrugada cama dice el Lobo: «¿Quién va?»
La voz es ronca. «Pero la abuelita está enferma»
la niña ingenua explica. «De parte de mamá».
Caperucita ha entrado, olorosa de bayas.
Le tiemblan en la mano gajos de salvia en flor.
«Deja los pastelitos; ven a entibiarme el lecho».
Caperucita cede al reclamo de amor.
De entre la cofia salen las orejas monstruosas.
«¿Por qué tan largas?», dice la niña con candor.
Y el velludo engañoso, abrazado a la niña:
«¿Para qué son tan largas? Para oírte mejor».
El cuerpecito tierno le dilata los ojos.
El terror en la niña los dilata también.
«Abuelita, decidme: ¿por qué esos grandes ojos?»
«Corazoncito mío, para mirarte bien...»
Y el viejo Lobo ríe, y entre la boca negra
tienen los dientes blancos un terrible fulgor.
«Abuelita, decidme: ¿por qué esos grandes dientes?»
«Corazoncito, para devorarte mejor...»
Ha arrollado la bestia, bajo sus pelos ásperos,
el cuerpecito trémulo, suave como un vellón;
y ha molido las carnes, y ha molido los huesos,
y ha exprimido como una cereza el corazón...
Gabriela Mistral (Chilena permio nobel)
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domingo, 29 de junio de 2014
EL PERRO COJO
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