Vi una palomita y creí que era tu corazón que había ido a traerme una nube celeste. Cuando el viento la deshizo recordé que no podrías ser tú por tres razones: 1: no te gustan las palomas. 2: ya estas muy lejos ahora y 3: no tienes corazón.
Nota: Es una reedición de una historia que ya estaba en el blog, pero a raíz de una convocatoria de cuentos breves la edité para cumplir lo que pedía en el concurso que eran mini cuentos de no más de 50 palabras, por supuesto esta no es la historia que envié para participar sino otra.