jueves, 11 de diciembre de 2008

LOS DOS AMIGOS

Damón y Pytias iniciados en la Ciencia de Pitágoras, se unieron por muy fiel amistad. Habiendo Dionisio de Siracusa condenado a muerte a Pytias, el desdichado pidió al tirano le concediera unos días para ordenar sus cosas antes de morir.

Dionisio lo aceptó pero con la condición de que quedase como rehén su amigo Damón.

Se acercaba el día prefijado y Pytias no regresaba. Pero el rehén estaba sereno y confiado en que su amigo volvería.

Cuando el momento de su ejecución estaba próximo reapareció el verdadero condenado.

Admirado el tirano Dionisio de tal prueba de amistad, decidió perdonar a Pytias a condición de ser admitido él también como amigo de ambos.